domingo, 1 de mayo de 2016
EL REFUGIO "BLANCO" DEL MANCO DE LEPANTO
En Argel, donde no existe la línea recta y las calles suben y bajan a su antojo, permanece uno de los lugares que acogió a Cervantes
Hoy, en el día de hoy, Argel de está de moda. Cuatrocientos años después de la muerte de Cervantes reivindicamos el papel de esta ciudad, una de las más cosmopolitas en el siglo XVI, en la formación del hombre y del escritor. Hemos oído decir que sin el cautiverio argelino la obra de Cervantes no habría existido tal y como la conocemos. Por supuesto que no. Sin Argel Cervantes no habría tenido la experiencia de la cautividad, el contacto con presos importantes, con otras lenguas, con otros modos de vida, la necesidad de la libertad, en fin, sin Argel, Cervantes no habría sido Cervantes.
Podemos preguntarnos qué queda de aquella ciudad de Argel que tanto influyó en la vida y en la obra de Cervantes, podemos incluso recorrer algunas de las calles y visitar algunos de los lugares en los que, casi con toda certeza, estuvo el autor del Quijote, pero no vamos a encontrarnos con grupos de turistas, no veremos placas ni leeremos inscripciones: la Argel de hoy es una ciudad ajena al turismo, sin apenas visitantes extranjeros y con un cierto orgullo por esa condición. Pero volvamos a la pregunta ¿Qué queda de la Argel de Cervantes? La respuesta la encontramos en la Ruta Cervantes que desde 2013 recorre, en el mes de abril, calles, edificios y escenarios cervantinos.
La Ruta Cervantes nació en el Instituto Cervantes de Argel con la intención de ofrecer a los alumnos del centro una visión distinta de un espacio que ellos conocían a la perfección y sobre todo nació pensando que sería una actividad para ese mes de abril y para nuestros estudiantes. Nada más lejos de la realidad: la Ruta Cervantes es hoy uno de nuestros clásicos.
Sin duda, el lugar más conocido de toda la Ruta es la Cueva de Cervantes. Sobre el Jardin D’Essay y muy cerca de la actual Biblioteca Nacional argelina y del Museo de Bellas Artes, está la cueva que fue su refugio en el segundo intento de fuga. Hoy la gruta de Cervantes, popularmente la Grotte de Cervantes, aunque es bien conocida pasa desapercibida para quien no presta atención al paisaje urbano. A pie de calle, entre edificios de viviendas y mirando al mar, la Grotte es parte del barrio de Belcourt.
Un corto tramo de escaleras da acceso a una pequeña explanada en la que encontramos una columna sobre la que hubo en algún momento un busto de Cervantes. Unos metros más allá, una nueva escalera da acceso a la gruta, una cueva de unos 9 metros de profundidad y poca altura, que ofrece al curioso la posibilidad de ver el lugar en el que quizá Cervantes imaginó a Don Quijote o el escenario de la desesperación de trece cautivos que acabaron siendo delatados.
De la cueva, alrededor del mes de septiembre de 1577, Cervantes y sus compañeros fueron apresados y llevados de vuelta a la ciudad de Argel, a la Casba donde permanecieron encerrados en los baños del rey cinco largos meses. Es en la antigua El Djazaïr, en la Casba, recorrida por la cámara de Pontecorvo en su Batalla de Argel, donde encontramos otros lugares que visitar.
Bien poco se conserva de las murallas de la ciudadela, en parte se han utilizado para la construcción de algunas casas, y apenas quedan restos de las seis puertas que en el siglo XVI eran frontera para los cautivos y protección para la ciudad. No hay rastro del Badistán, el mercado en el que los cautivos eran seleccionados y vendidos a su llegada a Argel, ni del antiguo puerto. Sí se conserva y puede visitarse el Bastión 23, un pequeño palacete que mira al mar y que nos ofrece una de las vistas más espectaculares –con el permiso de los habitantes de la Casba- de la bahía de Argel y del Peñón de los españoles. Visitamos también los restos de la Puerta del Río, Bab El Ouad, muy cerca de la mezquita Ketchaoua, y de la casa de Arnaute Mamí conocida como Dar el Hamra o Dar Arnout Mami, hoy Centro de Investigación Arqueológica cerrado al público aunque no a nuestro público.
Seguimos nuestro viaje por la Argel cervantina acercándonos a uno de los mayores baños de Argel construido en el siglo XVI y actualmente en uso, es el Hamam Sidna; entramos en el palacio de Mustafá Pachá, Dar Mustafá Pachá, Museo de la Miniatura y Caligrafía, quizá el edificio otomano más sorprendente de Argel. Aquí terminamos nuestra Ruta pero podríamos continuar hasta completar más de diez palacios, otras tantas mezquitas además de varios mausoleos, todos en el espacio que va desde el mar a la fortaleza que da nombre a la antigua ciudad.
Vale la pena seguir el viaje en la Casba de hoy. Junto a todos estos grandes o pequeños monumentos hay otra Casba que ha sobrevivido a terremotos, inundaciones, invasiones, olvidos y abandonos. Entrar en ella es entrar en otro mundo. Dicen sus vecinos que las casas de la Casba se construyeron tal cual son con la intención de salvaguardar la intimidad del hogar y proteger a sus habitantes de las miradas del otro y también con el deseo de que fueran realmente un hogar, el lugar en el que querer vivir. No hay apenas ventanas y si las hay son diminutas y situadas en alto; las puertas de acceso son pequeñas, en ocasiones muy pequeñas, de madera, y casi siempre están cerradas. No son construcciones altas y en su interior hay patios, pozos, fuentes y terrazas en las que las mujeres tienden al sol y se cuentan sus historias. Las pocas puertas que están abiertas son talleres de artesanos o pequeñas tiendas tan llenas de cachivaches que cuesta saber qué venden. No existe la línea recta, las calles suben y bajan sin orden, no hay un plan: hay calles casi anchas, otras muy estrechas, con escaleras, una pequeñísima plaza aquí y una fuente allá.
En la Casba siempre hay alguien dispuesto a dedicarle un tiempo al visitante mientras inventa historias como aquella que nos contó una vez un anciano que decía recordar los tiempos en los que tomaba té con M. Cervantes, el del taller de al lado, pero de eso –decía– hace ya mucho tiempo.
ESCUELA GRATUITA BAJO EL METRO
Más de 200 niños de familias marginadas de Nueva Delhi acceden a formación gracias a las clases impartidas por un grupo de voluntarios bajo las vías del suburbano
El grupo de escolares llega pronto. Algunas lucen limpios kurtas —camisetas hasta los muslos tradicionales del subcontinente indio— y peinan trenzas dobles invertidas o decoradas con lazos coloridos en un extremo. En posición de loto o estilo seiza, esperan descalzadas sobre la esterilla polvorienta. Los profesores escriben en las pizarras, meros rectángulos negros perfilados sobre el gris desconchado de la pared al aire libre. El claxon de coches, motos y rickshaws —triciclo público de India— apaga el murmullo previo al inicio de una clase. Más atronador suena el chirrido de las vías sobre sus cabezas. Sobre la escuela, pasa el metro en dirección al centro de Nueva Delhi. Bajo el puente, las incondicionales estudiantes del barrio pobre asisten a las lecciones gratuitas de la tarde.
El vendedor de la tienda de ultramarinos de 47 años, Rajesh Kumar Sharma, admite que desde que empezó a impartir clases a niñas, no tiene mucho tiempo de ayudar a su hermano en el negocio. En diciembre de 2014, las chicas del slum empezaron a asistir al horario de tarde de La escuela gratuita bajo el puente. Incluir a un centenar de niñas en horario vespertino es el último de los muchos éxitos conseguidos por el fundador de esta particular escuela. Rajesh empezó a dar clases de dos horas a varios niños analfabetos bajo un árbol en 2006. Diez años más tarde, pasa el día entero a la intemperie enseñando a estudiantes de ambos sexos en sesiones de mañana y tarde. Otros voluntarios le ayudan a dar formación a 210 niños del barrio marginal cercano a la parada del Metro Yamuna, en el barrio de Shakarpur; al este de Nueva Delhi.
“Pregunté a sus padres por qué los niños no iban a la escuela. Me contestaron que estaba muy lejos y que suponía riesgos que no les merecían la pena”, recuerda Rajesh, quien también tuvo que abandonar sus estudios de ingeniería porque tenía que caminar 40 kilómetros hasta el centro escolar de su ciudad natal, lejos de la superpoblada capital de India. El paralelismo con su experiencia llevó a Rajesh a convencer a las familias. “Les insistí mucho en que si sus hijos estudiaban, tendrían un mejor futuro que el de rickshaw-wallah [conductor de rickshaw]”, cuenta en referencia a las profesiones de los padres de sus alumnos; en su mayor parte operarios de limpieza, granjeros o desempleados.
Medio año después de empezar a enseñar a la sombra de un árbol, 150 hijos de familias pobres se concentraban en torno al vendedor de chucherías que les daba clases de matemáticas y ciencias. Pero la Autoridad para el Desarrollo de Delhi (DDA) desalojó a gran parte de estas familias para la construcción de edificios en 2009. Muchos de sus alumnos desaparecieron con sus padres entre la bruma y la contaminación de la capital en busca de otro asentamiento en el que vivir.
Aquello no desanimó a Rajesh, que un año más tarde ya estaba enseñando a otro pequeño grupo bajo el puente cercano al Metro Yamuna. Hasta 210 hijos de familias desfavorecidas asistían a sus clases. Aquello le llevó a hablar con la dirección de la escuela más cercana. “El director rechazó mi propuesta pensando que estaba loco. Luego se acercó al puente para verlo con sus propios ojos. Los niños me saludaron con respeto cuando me vieron llegar y esa imagen le hizo cambiar de opinión”, explica, orgulloso de cómo los niños del slum se acicalaron como nunca y se vistieron con sus mejores ropas el día en que supieron que habían sido admitidos en la escuela pública.
La escolarización en India ha aumentado en las últimas décadas. En abril de 2015, el país asiático consiguió el hito de la educación primaria universal, reduciendo el abandono escolar en un 90%, según la ONU. La organización también subrayó el progreso en paridad educativa, pero destacó la necesidad de un esfuerzo mayor para evitar el abandono de los estudiantes de secundaria. De acuerdo a los últimos datos nacionales del censo de 2011, más de 16 millones de adolescentes no estaban inscritos en ningún instituto. Precisamente por eso, uno de los actuales Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) no es tanto conseguir la escolarización universal, sino aumentar la calidad de la educación para evitar el abandono.
Según el informe 'Educación Para Todos' de la UNESCO, mientras que los jóvenes de familias indias acomodadas han logrado la alfabetización universal, los más pobres tendrán que esperar hasta 2080. El documento destaca la reducción del 13% del gasto público en educación desde los años 1999. La política educativa en India ha optado por centrarse en los estados más pobres mediante el programa nacional Sarva Shiksha Abhiyan. La medida afecta a las grandes urbes como Nueva Delhi; donde las escuelas abarrotadas de estudiantes no tienen hueco para los más desfavorecidos.
Las estadísticas ofrecidas por el último Índice de Desarrollo Educativo indican que más del 60% de las escuelas de la India urbana están saturadas y que un elevado número de éstas no cumplen los estándares previstos por la Ley de Educación de 2009. Además, los datos sitúan a Nueva Delhi en el puesto 31 en resultados de educación primaria. Otras organizaciones independientes también señalan la precariedad educativa en la capital. En 2014, la encuesta del Informe Anual del estado de la Educación (ASER) encontró que la mitad de los niños de entre 7 y 9 años de las escuelas públicas de Delhi no podía leer correctamente, mientras que sólo el uno de cada tres podía hacer restas.
En este contexto, La escuela gratuita bajo el puente a las orillas del río Yamuna también hace una labor imprescindible como complemento a las lecciones recibidas en las aulas públicas. Los niños van a las clases en este particular colegio de nueve de la mañana a 12 del medio día, cuando acuden al colegio público. Las chicas, con clases oficiales por las mañanas, atienden a las explicaciones de Rajesh y el resto de profesores a partir de las dos de la tarde. El proyecto se nutre de maestros voluntarios y ayudas particulares gracias al boca a boca y las redes sociales. Las donaciones de particulares les proporcionan ropa de invierno para los niños o han permitido la construcción de un retrete adjunto para que las niñas puedan asistir a clases.
“Algunos profesores enseñan sólo y únicamente por dinero. Pero es vital. En sociedades como India, el analfabetismo lleva a la pobreza y al crimen. La educación es el mayor impulso para los desfavorecidos”, explica Laxmi Chandra, encargado de ayudar a los niños de esta escuela en las especialidades de lengua e inglés. A sus 56 años, Laxmi sabe de lo que habla después de trabajar maestro de colegio público durante décadas en Bihar, uno de los estados más pobres de India. “La educación es tan vital como el agua”, insiste. Y no le falta razón. El informe de la UNESCO indica que hay 45% más de probabilidades de que los analfabetos indios no sepan que la malaria (paludismo) puede prevenirse drenando las aguas estancadas. Información vital en un país en el que esa enfermedad causa unas 250.000 muertes al año según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Lalita, de 11 años, llega a las clases bajo el metro en bici. Conduce su padre, al que ayuda con las cuentas de casa, explica antes de correr a juntarse con sus compañeras sin pupitres. Tropieza a mitad de camino y algunas la ayudan a levantarse. Una a una, todas tocan el libro que Lalita dejó caer y se llevan las manos a la cabeza en signo de respeto. Porque los libros son símbolo de conocimiento; la diosa hindú Saraswati. “Una diosa muy poderosa. Porque el conocimiento es poder”, cuenta Lalita que le enseñaron en la escuela bajo el metro.
DE 6 A MÁS DE 120.000 TRABAJOS: LA HISTORIA DE "EL RINCÓN DEL VAGO"
La web que nosotros nunca hemos utilizado pero conocemos a gente que sí ya ha cumplido 18 años
¿Cuál es el trabajo más visto? ¿Funciona mejor la sección de chuletas o la de técnicas de estudio? Su editor jefe responde
Ángel Luis Benito no tiene ninguna vinculación con el Ministerio de Educación y hace muchos años que no pisa un instituto. Sin embargo, sabe exactamente cuáles son los temas que se están impartiendo en clase: "Ahora mismo, en Literatura, están estudiando a Carmen Laforet", cuenta. "Y en nada, empieza la época fuerte del Quijote". ¿Cómo lo sabe? Por las visitas a su web: es editor jefe de El Rincón del Vago, portal que desde hace 18 años ofrece a estudiantes apuntes y trabajos listos para presentar.
"La página fue una idea de Javier Castellanos y Miguel Ángel Rodero, dos estudiantes de Informática en la Universidad Pontificia de Salamanca", cuenta Benito desde esa misma ciudad, vía telefónica, a Verne. "Les mandaron hacer un trabajo de Religión y, buscando en aquel Internet de los 90, se les ocurrió hacer una web a la que subir trabajos". El boca a boca la convirtió en un éxito: "Comenzaron con seis trabajos propios, y a las pocas semanas habían recibido más de 100".
Fue entonces cuando Benito, estudiante de derecho en esos años, se unió al equipo: "Me pidieron que hiciera el aviso legal para la web y empecé a revisar los temas de copyright, y en cuanto empezó a dar dinero, me contrataron", explica. "Hace dos años ellos dejaron el equipo, yo soy el único que queda de la formación original".
Una startup antes de la era de las startups
La trayectoria de El Rincón del Vago es el sueño de cualquier emprendedor. "Al principio íbamos muy justos, con salarios bajos, haciendo malabarismos para cuadrar gastos", cuenta Benito. "Por suerte, cuando todavía estábamos en una etapa embrionara, y antes de que cayera la burbuja de las puntocom, nos compró el portal EresMás".
De aquellos inicios recuerda una situación "similar a lo que ocurre ahora cuando critican a los youtubers". Ocurrió cuando le presentaron a su suegro: "Él era jefe de la policía judicial de Salamanca, un hombre superserio", cuenta. "Cuando me preguntó ¿a qué te dedicas? Se lo expliqué y me dijo ¿y de eso se saca dinero? Y cuando se lo intenté aclarar... Me dijo bueno, tú cuida de mi hija". Ahora, ocurre al contrario: "Mi hija presume en el cole, y eso que todavía no está en edad de usar El Rincón del Vago. Tiene 10, ya para 12-13 años tenemos trabajos".
Tras entrar Eresmás, pasaron por Wanadoo y finalmente por Orange, donde se encuentran ahora. De los tres trabajadores originales, han pasado a nueve, cuentan con una comunidad de más de 5,5 millones de usuarios en Facebook –que también gestiona Benito– y, de seis trabajos, han pasado a más de 120.000. "No es mucho en comparación con el volumen que tienen otras plataformas", reconoce, "pero es porque moderamos todos los trabajos. Sin ser expertos en todas las materias, sí revisamos todo, al menos para comprobar que no hay problemas de copyright".
18 años, un juicio
Benito, que completó sus estudios de Derecho, se encarga personalmente de los temas de copyright. "Nunca hemos tenido problema, siempre hemos actuado con gran rapidez cuando alguien ha reclamado la autoría de un trabajo", explica orgulloso. "En 18 años solo hemos tenido un juicio, y fue como demandantes: un hombre nos quitó el dominio de El Rincón del Vago, para aprovechar la fama y el nombre para vender preservativos a jóvenes. Ganamos, menos mal".
No ha sido, sin embargo, la única polémica en la que se han visto envueltos: "En Salta (Argentina), un juez utilizó una definición de la dinamita extraída de uno de nuestros trabajos en una sentencia y lo pillaron", cuenta Benito. "Él se defendió argumentando que si la información era correcta, la fuente era irrelevante".
Otro caso más cercano: "Uno de los más sonados fue el caso del informe de la estación de esquí de San Glorio, en León". El PP encargó un estudio ambiental de más de 165.000 euros, y buena parte de él estaba copiado de El Rincón del Vago. "Salimos en el diario de sesiones de la Junta por los cruces entre PP y PSOE por este caso", recuerda Benito, divertido.
No solo para vagos
El Rincón del Vago cuenta con una sección de tácticas para hacer chuletas y otra con técnicas de estudio. Curiosamente, la de técnicas de estudio "funciona muchísimo mejor" que la de chuletas. "Después de tanto tiempo haciendo del mundo un lugar peor con la web", bromea el abogado, "creé para resarcirme un blog con técnicas de estudio, de concentración... Y marcha de maravilla", cuenta.
No es la única función de la web alejada de la tradicional copia de trabajos. "La sección de amor funciona también muy bien", cuenta Benito. "También hay vagos para escribir cartas de amor, daría para una web sola". Sin embargo, su gran éxito sigue siendo un trabajo: "lo más visitado es un tema de instrumentos de laboratorio, sencillamente porque está muy bien colocado en Google".
Gracias a "años y años indexando información a saco", la web ha conseguido posicionarse en las primeras páginas del buscador, y eso también ha hecho que su público cambie: "En 2014 hicimos un estudio sociodemográfico de nuestros lectores y nos sorprendió mucho", cuenta. "Después de 18 a 23 años, nuestra siguiente franja de edad en cuanto a público era de 55 a 65 años. Es gente curiosa, que busca información de cualquier tema y acaba en nuestra página".
También ha cambiado la forma de utilizar la página: "Ahora es más complicado", reconoce. "Los profesores de nueva hornada ya conocen la web, muchos la han usado, y hay nuevas herramientas antiplagio que comprueban qué dominios se han consultado, de dónde han sacado la información... El copiapega se ha terminado, ahora es el momento de utilizar la página como consulta".
Por ello, y aprovechando la mayoría de edad del portal, aguardan cambios: "Estamos preparando una nueva versión, internacionalizaremos el proyecto y habrá novedades como una comunidad, colaboración con universidades, boletín, foros...".
En su versión internacional cambiarán el nombre, en España, seguirá: "El nombre ha hecho que muchos no nos tomaran en serio, aunque también es lo que atrajo y atrae a un montón de gente joven. Mentiría si no te dijera que hemos debatido si cambiarlo un montón de veces, pero mira: no nos arrepentimos".
LOS ESPAÑOLES UTILIZAN WHATSAPP 45 MINUTOS AL DÍA
La red social se sitúa como la mejor valorada, con una nota de 8,5 sobre 10, según un estudio presentado hoy
El servicio de mensajería instantánea WhatsApp es la red social en la que más tiempo invierten los españoles, con una media de 5 horas y 15 minutos a la semana (45 minutos al día), según revela el Estudio Anual de Redes Sociales 2016, elaborado por IAB Spain y presentado hoy en Madrid. El informe, que también explica que los españoles utilizan este servicio 6,8 días a la semana, asegura que es la red más valorada por los usuarios, con una puntuación de 8,5 sobre 10, superando a otras aplicaciones como Facebook, YouTube o Instagram.
Esta aplicación de mensajería, que ya usan más de mil millones de personas, se sitúa como la segunda red social más conocida, por detrás de Facebook. Esto se debe, según el estudio, a que la actividad que más se realiza en estos espacios es chatear o enviar mensajes, además de observar la actividad de otros usuarios.
Pese a que Facebook sigue siendo la más utilizada, un 88% de los encuestados ha declarado usar WhatsApp, mayoritariamente en su smartphone. Los usuarios del servicio de mensajería suelen combinar esta app con otras como Facebook y YouTube. En España se ha producido un aumento notable del uso de redes sociales desde 2009, anotando una cifra que asciende a 4,7 redes por usuario.
Un mercado plenamente establecido
Los datos del estudio demuestran que un 81% de los internautas de 16 a 55 años utiliza redes sociales. Este porcentaje se traduce a un total de más de 15 millones usuarios en toda España, un dato muy similar al del año anterior (82%). La comparativa de este estudio con los realizados previamente demuestra que nos encontramos ante un mercado de actividad constante desde 2013.
EL TRUCO NINJA DE UNA PROFESORA PARA COMBATIR EL ACOSO ESCOLAR
Es una estrategia ideada por una profesora de matemáticas de Florida
Una profesora conoce una técnica muy útil para combatir el acoso escolar. Y muchos maestros la están compartiendo. El truco se explicó durante la presentación de un teléfono de ayuda contra el bullying en El Vendrell. Tal y como recoge el Diari de Tarragona, los maestros de la localidad llevan tiempo pasándose "por internet la historia de una profesora inglesa que se ha convertido en ejemplo". En Nació Digital recogían esta historia unos días antes. Allí se explica que la maestra "prefiere mantener el anonimato". En otros medios la docente ya ha pasado a ser catalana.
La primera vez que se publicó esta técnica para luchar contra el acoso escolar fue el 30 de enero de 2014, en Momastery, el blog de Glennon Doyle Melton, una escritora (y madre) de Florida, en Estados Unidos. En su texto, "Compartid esto con todas las escuelas, por favor" habla de una charla que tuvo con la profesora de matemáticas de su hijo Chase, entonces alumno de quinto de primaria.
Cada viernes por la tarde, la profesora de Chase pide a sus estudiantes que saquen una hoja y escriban los nombres de cuatro niños con quienes les gustaría sentarse la semana siguiente. Los niños saben que estos deseos pueden cumplirse o no. También pide a los estudiantes que digan el nombre de un compañero que se haya portado de forma excepcional. Todas las votaciones se entregan de forma privada.
Y cada viernes por la tarde, después de que sus alumnos se vayan a casa, la profesora de Chase saca esos papeles y los estudia. Busca patrones.
¿Qué nombre no quiere nadie?
¿Quién no sabe junto a quién quiere sentarse?
¿Quién no recibe la suficiente atención para ser votado?
¿Quién tenía un millón de amigos la semana pasada y ninguno esta semana?
Lo que realmente quería esta profesora, explicaba Melton, era "identificar a los niños solitarios. Buscar a los alumnos que tienen dificultad para conectar con sus compañeros". En definitiva, saber a quién se está acosando y quién está acosando.
Melton calificaba esta idea de "la estrategia de amor ninja más brillante que conozco" y añadía que la profesora, a punto de jubilarse, llevaba haciéndolo cada viernes desde la matanza de Columbine, en 1999, cuando dos estudiantes asesinaron a 13 personas.
La bloguera no dio en este texto el nombre de la profesora, pero la historia se compartió cuatro millones de veces en cuatro días, así que al final incluso fue entrevistada por la cadena NBC. Kathy Pitt (este es su nombre) explicó en esta entrevista que los nombres que menos aparecen son los de los niños a quienes se está dejando más de lado. Algunos de sus alumnos también hablaron con la NBC y aseguraron que gracias a esta iniciativa se llevaban mucho mejor entre ellos.
Según datos de Save the Children , uno de cada diez alumnos asegura que ha sufrido acoso escolar en España, lo que supone más de 190.000 víctimas y 100.000 agresores.
30 ASOMBROSAS PALABRAS QUE EMPIEZAN POR LA A PARA AUMENTAR TU APTITUD Y AGUDEZA
Comenzamos 'Abrapalabra', una serie de 27 artículos con palabras llamativas y poco usadas
En Verne somos muy de palabras. En nuestro primer día de vida ya publicamos una lista de cosas que no sabías que tienen nombre, seguida de otra de palabras extranjeras que deberíamos importar. Hemos hablado de etimologías y de frases hechas, y también hemos propuesto algunas palabras que podemos aprender para parecer más cultos (a cargo de Miguel Sosa).
Ahora y siguiendo el ejemplo de Mental Floss, comenzamos una serie en la que cada lunes peinaremos el diccionario de la Real Academia para ofrecer una lista de palabras llamativas y poco usadas que empiezan con cada una de las 27 letras del alfabeto español. Es nuestra pequeña aportación al Año Cervantes, en el que se conmemora el cuarto centenario de la muerte del escritor. Comenzamos, claro, por la letra A, cuya grafía procede de la consonante fenicia aleph. Como los griegos no tenían este sonido en su idioma, la usaron para transcribir su alfa, la vocal a.
Acarrazarse. Abrazarse con fuerza. Se usa sobre todo en Huesca.
Acmé. Del griego akmé ‘punta’. Es el “momento culminante. Está en el acmé de su fama”. Y también el “período de mayor intensidad de una enfermedad”.
Adarce. Costra salina que las aguas del mar forman en los objetos que mojan.
Aeronato. Dicho de una persona: Nacida en un avión o en una aeronave durante el vuelo.
Agibílibus. Del latín de agibilibus, que significa “sobre lo factible”. Es la habilidad, ingenio, a veces pícaro, para desenvolverse en la vida. También puede referirse a la persona que tiene agibílibus.
Ajaspajas. Cosa baladí, insignificante.
Alacre. Alegre, ligero, vivo.
Aladar. Mechón de pelo que cae sobre cada una de las sienes.
Albanado, da. Que está dormido. Viene del latín alba, “sábana”. Y procede de la germanía, “jerga o manera de hablar de ladrones y rufianes, usada por ellos solos y compuesta de voces del idioma español con significación distinta de la verdadera, y de otros muchos vocablos de orígenes muy diversos”.
Alcabor. Hueco de la campana del horno o de la chimenea.
Amaitinar. Observar y mirar con cuidado.
Amartelamiento. Exceso de galantería o rendimiento amoroso. Como escribió Francisco de Quevedo en Túmulo de la mariposa:
El aliño del prado
y la curiosidad de la primavera
aquí se han acabado,
y el galán breve de la cuarta esfera,
que, con dudoso y divertido vuelo,
las lumbres quiso amartelar del cielo.
Ambuesta. Porción de cosa suelta que cabe en ambas manos juntas y puestas en forma cóncava.
Amok. Entre los malayos, ataque de locura homicida. Da título a una novela de Stefan Zweig. En inglés incluso existe una expresión, to run amok, que significa volverse frenético, perder el control.
Amonarse. De mona, borrachera: embriagarse, perder el dominio de sí por beber en exceso. También, sentirse molesto.
Amoricones. Señas, ademanes y otras acciones con que se manifiesta el amor que se tiene a alguien. Y en desuso, amores o amoríos.
Anagnórisis. Reencuentro y reconocimiento de dos personajes a los que el tiempo y las circunstancias han separado. Reconocimiento de la identidad de un personaje por otro u otros. El ejemplo clásico es el de la Odisea, cuando a Ulises lo reconocen los demás personajes al llegar a Ítaca.
Anhedonia. Incapacidad para sentir placer. La anhedonia de ojos vacíos solo es una rémora del flanco ventral del verdadero depredador, el Gran Tiburón Blanco del dolor. Las autoridades denominan esta condición “depresión clínica” o “depresión involutiva” o “disforia unipolar”. David Foster Wallace, La broma infinita.
Animálculo. Animal perceptible solamente con el auxilio del microscopio. La terminación -culo. La terminación -culus era un diminutivo en latín. También tenemos homúnculo (hombre pequeño) e incluso músculo, del latín mus, ratón, y culus, pequeño: porque a los romanos el bíceps les parecía un ratoncillo bajo la piel. Incluso bermejo proviene de la palabra latina vermiculus, que significa gusanito. El pigmento de este color se obtenía, en fin, machacando cochinillas. Antuviada. Golpe o porrazo dado de improviso.
Apianar. Disminuir sensiblemente la intensidad de la voz o del sonido.
Aporrar. Dicho de una persona: Quedarse sin poder responder ni hablar en ocasión en que debía hacerlo.
Arcidriche. Tablero de ajedrez.
Ardorada. Oleada de rubor que pone encendido el rostro.
Arrancapinos. Hombre de cuerpo pequeño.
Arrobar. Nada que ver con las menciones en Twitter. Significa embelesar. También, aunque en desuso, robar. Y, por último, enajenarse, quedar fuera de sí. Como ejemplo, este chiste que cuenta Rosa Montero: Una ratita, parada sobre sus cuartos traseros, alza la cabeza al cielo y contempla el paso majestuoso de un murciélago con las alas extendidas. Y exclama con arrobada admiración: ‘¡Oh, mon Dieu! ¡Un ange!’.
Asobinarse. Dicho de una bestia: Quedar, al caer, con la cabeza metida entre las patas delanteras, de modo que no pueda levantarse por sí misma. Y dicho de una persona: Quedar hecha un ovillo al caer. Del latín supinare, “poner boca arriba”.
Asperillo. Regusto agrio de la fruta no bien madura, o el que por su naturaleza tiene alguna comida o bebida. Atafagar. Sofocar, aturdir, hacer perder el uso de los sentidos, especialmente con olores fuertes, buenos o malos. También es molestar a alguien con insufrible importunidad. Y además, estar sobrecargado de trabajo.
Aurívoro, ra. Codicioso de oro. Del latín aurum, oro, y la terminación -voro, que viene de vorare, devorar, y que se usa en los términos que hacen referencia a la dieta de los animales (herbívoro, carnívoro, omnívoro…).
Amonarse. De mona, borrachera: embriagarse, perder el dominio de sí por beber en exceso. También, sentirse molesto.
Amoricones. Señas, ademanes y otras acciones con que se manifiesta el amor que se tiene a alguien. Y en desuso, amores o amoríos.
Anagnórisis. Reencuentro y reconocimiento de dos personajes a los que el tiempo y las circunstancias han separado. Reconocimiento de la identidad de un personaje por otro u otros. El ejemplo clásico es el de la Odisea, cuando a Ulises lo reconocen los demás personajes al llegar a Ítaca.
Anhedonia. Incapacidad para sentir placer. La anhedonia de ojos vacíos solo es una rémora del flanco ventral del verdadero depredador, el Gran Tiburón Blanco del dolor. Las autoridades denominan esta condición “depresión clínica” o “depresión involutiva” o “disforia unipolar”. David Foster Wallace, La broma infinita.
Animálculo. Animal perceptible solamente con el auxilio del microscopio. La terminación -culo. La terminación -culus era un diminutivo en latín. También tenemos homúnculo (hombre pequeño) e incluso músculo, del latín mus, ratón, y culus, pequeño: porque a los romanos el bíceps les parecía un ratoncillo bajo la piel. Incluso bermejo proviene de la palabra latina vermiculus, que significa gusanito. El pigmento de este color se obtenía, en fin, machacando cochinillas. Antuviada. Golpe o porrazo dado de improviso.
Apianar. Disminuir sensiblemente la intensidad de la voz o del sonido.
Aporrar. Dicho de una persona: Quedarse sin poder responder ni hablar en ocasión en que debía hacerlo.
Arcidriche. Tablero de ajedrez.
Ardorada. Oleada de rubor que pone encendido el rostro.
Arrancapinos. Hombre de cuerpo pequeño.
Arrobar. Nada que ver con las menciones en Twitter. Significa embelesar. También, aunque en desuso, robar. Y, por último, enajenarse, quedar fuera de sí. Como ejemplo, este chiste que cuenta Rosa Montero: Una ratita, parada sobre sus cuartos traseros, alza la cabeza al cielo y contempla el paso majestuoso de un murciélago con las alas extendidas. Y exclama con arrobada admiración: ‘¡Oh, mon Dieu! ¡Un ange!’.
Asobinarse. Dicho de una bestia: Quedar, al caer, con la cabeza metida entre las patas delanteras, de modo que no pueda levantarse por sí misma. Y dicho de una persona: Quedar hecha un ovillo al caer. Del latín supinare, “poner boca arriba”.
Asperillo. Regusto agrio de la fruta no bien madura, o el que por su naturaleza tiene alguna comida o bebida. Atafagar. Sofocar, aturdir, hacer perder el uso de los sentidos, especialmente con olores fuertes, buenos o malos. También es molestar a alguien con insufrible importunidad. Y además, estar sobrecargado de trabajo.
Aurívoro, ra. Codicioso de oro. Del latín aurum, oro, y la terminación -voro, que viene de vorare, devorar, y que se usa en los términos que hacen referencia a la dieta de los animales (herbívoro, carnívoro, omnívoro…).
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